Cómo crear un código QR fácil de escanear
Un QR almacena exactamente el texto introducido. Para un sitio web, escribe la dirección completa con https:// y comprueba que abra la página correcta antes de imprimir o publicar el código. Este generador crea códigos estáticos: no acorta enlaces, no redirige visitas, no recopila estadísticas y no permite cambiar el destino después de descargar la imagen.
Tamaño, contraste y corrección de errores
Los módulos oscuros sobre fondo claro ofrecen la lectura más confiable. Mantén libre el margen exterior —la zona silenciosa— y evita fondos con texturas, transparencias o colores demasiado parecidos. Un nivel de corrección alto puede ayudar cuando el código estará expuesto a pequeñas manchas o daños, aunque también produce un patrón más denso. Para un enlace largo, aumentar el tamaño suele ser más eficaz que decorar el código.
Prueba antes de distribuir
- Escanea el QR desde al menos dos teléfonos o aplicaciones diferentes.
- Pruébalo al tamaño físico y a la distancia desde la que se utilizará.
- Confirma que el contenido no tenga espacios añadidos ni errores de escritura.
- Si dirige a una web, verifica que use HTTPS y que sea legible también sin el QR.
Para menús, carteles o material educativo, incluye junto al código una breve descripción del destino y, cuando sea posible, la URL escrita. Así el usuario sabe qué abrirá y dispone de una alternativa accesible.
Privacidad y uso responsable
La imagen se genera en tu navegador y no se envía a Nexo Útil. Sin embargo, cualquiera que vea el QR puede recuperar su contenido; no codifiques contraseñas, claves privadas, datos médicos ni información personal. Un QR no cifra ni protege el texto: únicamente cambia la forma de representarlo.